En todos lados podrás verlo: influencers recomendando su consumo, especialistas destacando sus beneficios y y tiendas saludables agregándolo a sus góndolas. Se trata del yogur griego, el postre que llegó para quedarse y convertirse en la mayor competencia de productos de la misma categoría. ¿Es posible prepararlo en casa? La respuesta es un rotundo sí.
Lo que tenés que fijarte en la etiqueta para saber si tu yogur es saludable para tu intestinoAunque se cree que los antiguos griegos fueron los pioneros en la producción de este manjar lácteo, fue en la década de 1990 cuando una empresa estadounidense comenzó a producir y vender este producto en el país y a posicionarlo en el mercado. Gracias a su sabor y textura distintivos, rápidamente se convirtió en un éxito entre los consumiores.
¿Cómo preparar yogur griego fácilmente?
El yogur griego puede conseguirse en las tiendas naturales y en los supermercados, y se diferencia de otros productos similares por su alto contenido de proteínas y su baja cantidad de carbohidratos y azúcares. Otra ventaja: puede elaborarse en casa rápidamente, en cantidades abundantes y de manera económica sin la necesidad de aparatos sofisticados, solo leche descremada.
Ingredientes
- 1 litro de leche (entera, decsremada o deslactosada)
- 3 cdas. de yogurt neutro o natural
- 2 cdas. de leche en polvo
Elaboración
1. Colocar la leche líquida en un jarro u ollita (de acero inoxidable o enlozado), llevar a fuego suave, calentar a llegar a 41°/45°. Es posible hacer la prueba de introducir el dedo meñique en la leche, aguantar 10 segundos sin que llegue a quemar. Ese debe ser el calor que tiene que tener para que se pueda elaborar el yogurt. Retirar del fuego.
2. Agregar la leche en polvo y revolver. Luego el yogur natural y mezclar bien.
3. Volcar en un recipiente limpio con tapa hermética. Tenemos que mantener la temperatura conseguida, por lo que ese recipiente se envuelve con un paño de lana o termico. Dejar reposar durante toda la noche.
4. Al otro día debemos escurrir: dentro de un colador donde se puso un trapo limpio para que drene, guardar tapado en la heladera por cuatro o seis horas. Poco a poco, irá saliendo el suero del yogur, volviéndose más cremoso. Cuantas más horas esté drenando, más cremoso quedará
5. Retirar de la heladera, sacar con espátula todo el yogur del trapo y guardar en recipiente de vidrio en la heladera. Así ya tendrás listo tu postre para disfrutar cuando más quieras.
Se puede acompañar con lo que gustes: frutas frescas, frutas cocidas (tipo almíbar o mermelada), cereales, miel, agregar edulcorante.
Diferencias entre yogures: el griego, menos azúcares y carbohidratos
El yogurt griego y el normal se diferencian en sus contenidos de nutrientes además de su elaboración. Principalmente, una ración de yogurt griego puede aportar hasta 15 o 20 gramos de proteínas de alta calidad, mientras la misma cantidad de yogurt natural aporta 9 gramos. La diferencia se debe a que el griego requiere más leche y aprovecha los nutrientes completos. El griego también tiene más calcio y contiene grandes cantidades de vitaminas B12, selenio y zinc.
En cuanto a los azúcares, el yogurt griego contiene alrededor del 2% de azúcares naturales, que provienen de la lactosa, mientras que el natural contiene el doble. Esto se debe, como dijimos anteriormente, a la menor cantidad de lactosa producto del filtrado de este alimento.
Por último, el yogurt griego es más rico en hidratos de carbono que el natural sin sabor añadido. Es decir, el yogurt natural en su estado original, sin azúcar ni frutas. La diferencia es de 5,4 gramos por porción contra 4,9 gramos. Cuando al yogurt natural le añaden azúcar, se dispara el nivel de carbohidratos a 11,2 por cada 100 gramos.